Muestra Colectiva

“Sobre contemplar y otorgar sentido”

Al contemplar un paisaje, al apreciar un espacio, al entender una vista, uno no solo mira solamente. Uno piensa, otorga sentido, argumenta con y a veces contra lo que ve. Uno recoge información de lo que observa pero también recuerda experiencias y conceptos que informan la visión. El paisaje es, de cierta manera, una suma de procesos sensibles y mentales, pasados y presentes. En esta muestra colectiva podemos ver cómo los artistas construyen propuestas diversas que, entendidas como paisajes, nos dan la posibilidad de pensar en cómo el acto de ver es un proceso de construcción de significados. Cada artista indaga sobre intereses particulares. Se exploran temas como la ecología, la geografía, la conformación histórica de las ciudades y los discursos e imágenes les dan forma. Juntas, sin embargo, estas obras permiten cuestionar cierto entendimiento pasivo de la contemplación paisajística y, en menor o mayor medida, nos otorgan pistas sobre complejos procesos individuales, sociales y políticos.

David Zink Yi presenta fotografías de vistas naturales monumentales, quizá los paisajes más clásicos y sin embargo, el deterioro y la coloración del paisaje rocoso nos habla de procesos complejos de extracción minera. Es una pista cromática sutil. El paisaje como indicio de procesos humanos y las acciones sobre la naturaleza.

Marco Pando construye paisajes naturales formados por la suciedad contenida dentro de envases plásticos. Como vistas que rememoran un pasado natural, una conciencia ambiental y una poética de los residuos industriales, humanos, en busca de un lugar de origen.

Rita Ponce de León fragmenta un posible paisaje humano construido con emociones cristalizadas en objetos extraños. Pequeñas esculturas que fusionan individuos, geografía y un trabajo manual palpable. El paisaje como construcción afectiva y personal.

Iosu Aramburu examina las conferencias de Le Corbusier sobre la creación de una metrópolis latinoamericana moderna, reelaborándolos, años después y a la luz de la deriva de las teorías del modernismo, a través de la abstracción pictórica. El paisaje como diálogo estético con el discurso pasado.

Nancy La Rosa retoma el mito de la piedra cansada recogido por cronistas como Huamán Poma y captura las miradas de estos objetos, supuestamente inertes, como un acercamiento a una visión de las montañas entre sí y de vuelta hacia el ser humano. El paisaje como reelaboración contemporánea del mito.

Maya Watanabe nos invita a explorar un paisaje ficticio e indagar en él a partir de elementos fragmentados que referencian momentos de la historia reciente del Perú.A través de técnicas cinematográficas,Watanabe señala y oculta, trazando relaciones sobre la construcción de imágenes y sucesos en el imaginario contemporáneo peruano. El análisis del paisaje como investigación histórica y social.

William Cordova interpela a la historia y la conformación de la ciudad de New Orleans a través de la música, creando un duelo entre una banda de metales y una estatua del general confederado Robert E. Lee. El cuestionamiento al paisaje urbano como construcción opresora y el desafío de las minorías a una narrativa excluyente.

En el pasillo, Gabriel Acevedo Velarde instala piezas de la serie Ojalá te mueras hoy. Complejos estandartes que entremezclan referencias a la decoración festiva, conmemoración mortuoria y contradictoria iconografía. Más que un análisis lógico, son códigos que necesitan una apreciación estética, ya que parecen referencias a subjetividades extrañas pero cercanas, familiares. Como tradiciones de un lugar cercano pero desconocido.

David Zink Yi

Marco Pando

Rita Ponce de León

Iosu Aramburu

Nancy La Rosa

Maya Watanabe

William Cordova

Gabriel Acevedo Velarde