Emilia Azcárate

“Sala de Proyectos”

A principios del siglo XVIII apareció en América, principalmente en el virreinato de Nueva España, la Pintura de Castas. A través de esta, los pintores empezaron a retratar aquellos cambios que se estaban produciendo en la sociedad como consecuencia de la unión y mezcla de distintas etnias. Hasta el momento, se han descubierto más de cien series pertenecientes a estos cuadros. La mayoría de estas, son mexicanas. Es la serie peruana la única que está completa y que cuenta con documentación sobre su origen, probándose que su realización fue consecuencia de un encargo realizado por el virrey D. Manuel Amat y Junyent (1761-1776), motivado por un interés científico y etnográfico y, a su vez, con el fin de dar a conocer en Europa las distintas mezclas raciales que se estaban generando en el Virreinato del Perú.

El surgimiento de la Pintura de Castas coincide con la teoría de la existencia de los tres colores primarios y sus derivados, desarrollada por Isaac Newton y publicada en su libro “Opticks” (1704). Para poder llevar a cabo este proyecto, Emilia Azcárate asignó a cada una de las principales razas uno de los colores primarios. Siendo entonces: amarillo para representar al indio, magenta para el español y cyan para el africano. A partir de esta disposición, combina cada color primario según la raza a la que le corresponde, utilizando un sistema de porcentaje aproximado. Se inicia la serie con una familia de “Indios infieles de montaña ID. Misionero” y así sucesivamente hasta llegar a la número veinte. Adicionalmente, la artista diseñó un alfabeto que se asemeja a la escritura cuneiforme, plasmando en cada lienzo el resultado de las mezclas de los colores y escribiendo el nombre que se le ha otorgado a dicha mezcla de razas, según la clasificación taxonómica que se le asignó a cada serie.

Siendo esta la única serie completa peruana conocida, la reinterpretación de Azcárate cumple un rol documental. Cada lienzo es un contenedor de historia, un indicio del origen de nuestra sociedad. La obra general de la artista abarca un proceso vital asociado a la destrucción y creación de la vida. La iconografía y el uso de símbolos son elementos recurrentes en su trabajo previo. En este proyecto inspirado en la Pintura de Castas, la artista ve la mezcla de razas como algo que se asemeja a un puente, una forma de llegar al otro. Los colores como metáforas de individuos, las relaciones entre ellos. La mezcla de dos vidas y como consecuencia, el origen de otras nuevas.

Emilia Azcárate “Sala de Proyectos” Junio de 2016.