Paulo Novoa

“Colección Inconclusa de Inversiones”

No hay colección sin coleccionista, al decir de Wajcman, pero lo particular del coleccionista es que éste es un efecto de la colección. Es decir, es la colección la que supone siempre un coleccionista, alguien que organiza ciertos objetos como tal. Así, tenemos una colección inconclusa de inversiones. Distinguimos una propiedad de la colección: no está terminada; distinguimos el objeto coleccionado: inversiones. Vamos por cada uno.

 La investigación académica de Paulo parte de una pregunta por los efectos de la minería sobre las personas que viven en los lugares que afecta y por su incidencia en el entorno natural en el que opera. Pregunta no sin una postura clara, pues el contexto en el que surge la pregunta es justamente el momento de la elevación de la actividad extractiva al estatus de emblema nacional, y no es interés para una elaboración artística sino por las contradicciones que genera.

La visita a Cajamarca le permite recoger elementos –fotografías, camiones-souvenir, etc.- que cargan con una ambigüedad tal que se hace necesario pensar las contradicciones como reales y no como una oposición abstracta entre un ideal de sociedad capitalista frente a otro de armonía con la naturaleza. 

Lo que recoge, entonces, es el material para realizar las inversiones, operaciones formales guiadas por la metáfora y el reemplazo de cierto orden de los elementos: la tierra bajo la forma del oro, el rondero bajo la forma del conquistador, el trabajo bajo otra forma del oro, el territorio bajo la forma del paisaje soñado por la minería, etc. Inversiones formales hechas obra como elementos que componen la colección de la que hablamos.

Inconclusa, puesto que lo coleccionado no es un conjunto definido de objetos, sino los materiales para generar cada una de las inversiones de forma consistente. Colecciona promesas de inversión, y cada una de las obras produce su propia necesidad de significación alejándose de la referencia al mundo real y buscando hacerse otra respecto de sí misma, en diferentes grados de complejidad.

Una vez cerrada la temporada de coleccionar, el conjunto de piezas reclama ser presentada como inconclusa e imposible de concluir y que el artista -y sus operaciones de registro, compra, y posterior elaboración de obra- se muestre como un efecto de la colección, con más ambigüedades y contradicciones que en el punto de partida. Es decir, con mejores elementos para pensar.

Mijail Mitrovic

PAULA NOVOA “ 15 de enero de 2013.